Los piqueteros abren una nueva etapa de su plan de lucha
No hubo contacto “serio” con el Gobierno desde la masiva movilización del jueves pasado y ninguna respuesta efectiva
Este jueves, delegados de las organizaciones sociales que nuclea la Unidad Piquetera volverán a reunirse en el centro porteño para empezar a definir una nueva agenda de protestas contra el Gobierno nacional. Buscarán, además, una cita con la CGT y la CTA -aliadas del oficialismo- y presionarlas para que llamen a un paro.
Según dijo Eduardo Belliboni, del Polo Obrero, y Silvia Saravia, de Barrios de Pie (dos de las organizaciones que lideran el movimiento piquetero), no hubo contacto “serio” con el Gobierno desde la masiva movilización del jueves pasado y ninguna respuesta efectiva para los reclamos, de modo que las protestas continuarán.
Leé también: Pablo Moyano dijo que le pedirá al Gobierno una asignación familiar para todos los trabajadores
La Marcha Federal fue el cierre de una serie de medidas de fuerza que incluyeron acampes frente al Ministerio de Desarrollo nacional y marchas en la Ciudad de Buenos Aires y distintos puntos del país.
Los dos reclamos principales se mantienen. Las organizaciones sociales no oficialistas exigen la apertura de los planes Potenciar Trabajo para cientos de miles de personas que están en condiciones de acceder, pero no pueden hacerlo por falta de cupos. El Gobierno ya advirtió que no lo hará.
Por otra parte, a pesar de los compromisos que asumió el Ministerio de Desarrollo, los movimientos piqueteros aseguran que hay cada vez más problemas con la entrega de comida en los comedores populares: “Es un desastre. La falta de variedad, la mala calidad, y la entrega no es regular: estamos a 19 de mayo y en muchos casos la comida todavía no llegó. Te dicen que la semana que viene entra”, sostiene Belliboni.
“La inflación sobre los alimentos es un problema urgente. Hay un aumento de jubilados y jubiladas en los comedores. Tras la pandemia se incrementó muy fuerte la demanda de los comedores, muchos se llevan para la familia, para cinco, seis, siete personas. Ahora, los abuelos solitos que vienen a pedir comida es terrible, tristísimo”, relata Saravia.
Entre los movimientos piqueteros hay quienes vieron como una señal positiva que el Gobierno adelantara los aumentos del salario mínimo, que a partir del 1 de junio será de $45.540. Sin embargo, teniendo en cuenta el reciente informe del Indec sobre el aumento de la canasta básica, no lo consideran suficiente. Una familia necesitó $95.260 en abril para no ser pobre.
Los piqueteros abren una nueva etapa de su plan de lucha y buscan que la CGT llame a un paro
“Le exigimos al Gobierno la convocatoria al Consejo del Salario Mínimo, Vital y Móvil. La inflación ya se comió el aumento hace rato, y para junio y julio va a estar pulverizado. El salario mínimo no puede estar abajo de la canasta básica, que determina la pobreza”, dice Belliboni.
