
El decomiso de casi 3 toneladas de piñones podría representar un severo daño ambiental
El operativo de control realizado días atrás en la intersección de Rutas 23 y 40 permitió el decomiso más grande registrado hasta el momento: 2.500 kilos.
El procedimiento fue el resultado de una investigación que se venía desarrollando desde hacía más de un mes, tras detectar movimientos vinculados al traslado ilegal de grandes volúmenes de este producto. Personal de fauna logró interceptar el vehículo involucrado y proceder con el secuestro de la carga, que presuntamente tenía como destino su comercialización en el Alto Valle.
En el vehículo viajaban dos personas, aunque se presume que detrás del traslado existía una organización mayor, encargada de la recolección en distintos puntos de la zona cordillerana, principalmente en áreas rurales cercanas a Junín de los Andes. Desde Faunas y Áreas Protegidas destacaron que por la magnitud del cargamento, “resulta improbable que haya sido recolectado únicamente por los involucrados en el transporte”.
En una entrevista con el programa “Otra Mañana”, Nicolas Lagos, referente del organismo, señaló que este tipo de prácticas genera “un fuerte impacto ambiental”, especialmente sobre las araucarias, especie clave de la región. Cabe recordar que la recolección indiscriminada de piñones afecta la regeneración natural del bosque, teniendo en cuenta que estos árboles pueden tardar décadas en volver a producir.
En cuanto a las consecuencias legales, se indicó que el caso será derivado a la Dirección Provincial de Bosques, organismo que determinará las sanciones correspondientes. No se descartó que, debido a la magnitud del hecho, la causa pueda escalar a la órbita judicial.
También se informó que el cargamento decomisado será utilizado con fines de reforestación. Una parte será destinada a viveros provinciales para la producción de plantines, mientras que otra se distribuirá en programas educativos con escuelas rurales, donde los estudiantes participan en proyectos de recuperación del bosque.
Finalmente, Lagos recordó que la temporada de recolección de piñones ya había finalizado y que la actividad está regulada, permitiendo únicamente cantidades limitadas para consumo personal y bajo autorización.