
El Gobierno ratificó que no elimina las indemnizaciones y defendió el nuevo esquema para despidos.
El secretario de Trabajo, Julio Cordero, negó una quita de derechos laborales y aseguró que la reforma apunta a generar empleo genuino, reducir la litigiosidad y dar previsibilidad a las pymes.
En la previa del inicio de las sesiones extraordinarias en el Congreso, el Gobierno nacional salió a defender el proyecto de reforma laboral y negó de manera tajante que se contemple la eliminación de las indemnizaciones por despido.
Así lo afirmó el secretario de Trabajo, Julio Cordero, quien aseguró que la iniciativa busca modernizar el sistema, fomentar el empleo formal y reducir los conflictos judiciales, sin afectar derechos adquiridos.
En medio de las críticas y versiones que advertían sobre una supuesta pérdida de conquistas laborales, Cordero aclaró que el eje central del proyecto es la creación de empleo genuino en un contexto de mayor estabilidad económica.
“No hay quita de indemnizaciones ni afectación del salario real”, sostuvo, y remarcó que el objetivo es ordenar aspectos del sistema laboral que, según indicó, se encuentran distorsionados desde hace años.
Durante una entrevista radial, el funcionario explicó que la reforma apunta a reducir los costos indirectos que hoy desalientan la contratación de trabajadores. En ese sentido, afirmó que la iniciativa “fomenta la seguridad jurídica y baja los riesgos que generan desconfianza en el sector empleador”, una de las principales preocupaciones planteadas por las pequeñas y medianas empresas.
En relación con las vacaciones, otro de los puntos cuestionados, Cordero aseguró que no se modifican los días establecidos por ley y que la única novedad es la posibilidad de que trabajador y empleador acuerden su fraccionamiento sin sanciones del Estado. Según explicó, la intención es otorgar mayor autonomía al trabajador para organizar su tiempo y compatibilizar ingresos, siempre dentro de los límites de salud y seguridad laboral.
Uno de los ejes centrales del proyecto es la creación del Fondo de Asistencia Laboral, pensado especialmente para las pymes. El mecanismo se financiaría con una detracción del 3% de las contribuciones patronales y permitiría contar con recursos específicos para afrontar indemnizaciones o acuerdos de desvinculación, evitando la descapitalización de las empresas. “No se reducen las indemnizaciones, se busca ordenarlas y bajar la litigiosidad”, remarcó.
Finalmente, el secretario de Trabajo destacó que el Gobierno mantiene un diálogo abierto con los sindicatos y se mostró confiado en el tratamiento parlamentario de la iniciativa. “La Argentina necesita adaptarse a las nuevas realidades del mundo del trabajo para salir del estancamiento del empleo asalariado”, concluyó.